12 de Octubre: Día de Nuestra Señora del Pilar

“Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios”

Cada 12 de octubre, la Iglesia celebra con amor filial a Nuestra Señora del Pilar, una de las advocaciones marianas más antiguas y queridas del mundo cristiano. Su origen se remonta al siglo I, cuando la Virgen María, aún viva, se apareció al apóstol Santiago el Mayor a orillas del río Ebro, en Zaragoza (España).

Santiago, desanimado por las dificultades en su misión evangelizadora, recibió de María un mensaje de consuelo y esperanza. Como signo de su presencia, la Virgen dejó una columna de jaspe —el “pilar”—, prometiéndole que allí se edificaría un templo que perduraría hasta el fin de los tiempos. Ese lugar se convirtió en el actual Santuario de Nuestra Señora del Pilar, centro de peregrinación y fe para millones de personas.

La devoción a la Virgen del Pilar se extendió a toda España y, con la evangelización, a América Latina. Su figura representa la firmeza de la fe, la perseverancia en la misión y el consuelo maternal de quien acompaña a sus hijos en cada dificultad. Por eso, acudir a Ella es una forma de renovar nuestra confianza en Dios y de pedirle a María que nos sostenga, especialmente en los momentos de prueba.

Pedir su intercesión es pedir la fortaleza del pilar: una fe que no se quiebra ante las adversidades, una esperanza que sostiene la vida cotidiana y una caridad que se traduce en gestos concretos de amor.

En este día, nos unimos a todas las comunidades que la honran como patrona, pidiendo:

“Madre del Pilar, fortalece nuestra fe, consuela nuestros corazones y enséñanos a ser testigos alegres del Evangelio”